HERENCIA POSMENDELIANA: Variaciones genéticas

En la foto: un ejemplo de codominancia en donde el descendiente expresa el color del plumaje de sus progenitores.

Por Juan Manuel Bautista

Posterior a los estudios descritos por Mendel, la comunidad científica encontró que los genes podían comportarse de una forma distinta a la común, es decir, se podía dar el caso de que múltiples genes se expresen en diferentes patrones que a continuación se describen.

DOMINANCIA INCOMPLETA

Bajo el concepto de dominancia y recesividad se pueden presentar caracteres que sean de un razgo u otro definiendo claramente un fenotipo en particular, pero en algunos casos tras la cruza de dos individuos se puede presentar en la primera generación filial un estado intermedio de los caracteres de las dos variedades parentales homocigotos.

CODOMINANCIA

Se habla de codominancia cuando los heterocigotos manifiestan el fenotipo de ambos progenitores en el descendiente. Uno de los ejemplos más claros se puede observar en la cruza de un gallo con una gallina en donde los descendientes expresarán el color del plumaje de forma simultánea.

ALELOS MÚLTIPLES

Existen casos en los cuales una sola característica puede estar regida por más de dos alelos. El caso más representativo es el de los grupos sanguíneos en las poblaciones humanas. El gen que controla la presencia de proteínas de reconocimiento en la superficie de los glóbulos rojos y que permiten al cuerpo distinguir a sus propias células, presenta tres alelos diferentes: A, B y O.

Los tipos sanguíneos A, B, AB y O son el resultado de las combinaciones de tres alelos diferentes (Fig. 1).

Alelos de grupos sanguíneos
Fig. 1. Los genes de los alelos involucrados en los tipos sanguíneos son los responsables de dirigir la síntesis de glucoproteínas, que son marcadores de identificación localizados en la superficie de los glóbulos rojos o eritrocitos.

HERENCIA POLIGÉNICA

La herencia de un carácter está determinada por la acción o interacción de más de un par de genes y sus alelos. Esto implica un efecto aditivo de cada gen que influye en la formación del carácter. Algunas características distintivas de este tipo de herencia son: la estatura, el color de la piel, de los ojos y del cabello, la tasa del metabolismo y algunas formas del comportamiento.

Un caso peculiar estudiado por el doctor Charles B. Davenport (1866 – 1944) es la herencia del tono de piel. Este carácter es determinado por varios tipos de genes, los cuales, se encargan de codificar la producción de melanina (pigmento que da coloración a la piel). Dependiendo de la cantidad de pigmento producido será la tonalidad que adquiera la piel, esto es determinado por la suma de los efectos de los genes. El doctor Davenport denominó como mulatos a la descendencia producto de un matrimonio entre una persona de piel blanca con otra de piel oscura ya que se presentaba en un estado intermedio.

PLEIOTROPÍA

Contrario a lo antes descrito, la pleiotropía se caracteriza por la acción de un solo gen sobre varias características de un individuo.

Un ejemplo de esto es la anemia falciforme, una enfermedad humana que se hereda en forma autosómica recesiva. Clínicamente hablando las personas afectadas son catalogadas como sanas, sin embargo, los futuros matrimonios de estos tendrán un 25% de probabilidad de que sus hijos sean afectados.

La razón de esta enfermedad se debe a la alteración de un codón del gen de la globulina beta, ubicado en el brazo corto del cromosoma 11. Se produce un cambio de ácido glutámico por valina y los individuos que heredan dicha alteración por parte de los padres manifiestan la enfermedad, derivando en crisis dolorosas crónicas debido a infartos consecutivos a la oclusión vascular (taponamiento de vasos sanguíneos) en numerosos órganos, es decir, se impide la irrigación normal a diversos tejidos.

REFERENCIAS

Audesirk, T. y Audesirk, G. (2008). Biología, La vida en la tierra. México: Prentice-Hall, Hispanoamericana.

López, S. I. C., Figueroa, G. A. H. Estudio de la herencia poligénica. Dirección electrónica: https://www.uaeh.edu.mx/scige/boletin/icsa/n4/p1.html

Peñaloza-Espinosa, R. I., Buentello-Malo, L., Hernández-Maya, M. A., Nieva-García, B., Lisker-Yurkowitzki, R., y Salamanca-Gómez, F. (2008). Fecuencia de la hemoglobina S en cinco poblaciones mexicanas y su importancia en la salud pública. Salud pública de México, 50 (4), 325-329

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